Fue en la primavera del 2012 cuando tuve la ocasión de conocer Seprotec. Yo trabajaba entonces como redactor de recomendaciones y responsable de Expansión y Patrocinios en la Fundéu BBVA, y entre mis funciones estaba la de buscar sinergias con empresas e instituciones interesadas en contribuir con los objetivos fundacionales de la organización: básicamente, la defensa de un español saneado y culto en los medios de comunicación de España e Hispanoamérica.

 

Seprotec se dirigió a nosotros en términos kennedynianos: no dijeron qué puede hacer la Fundéu por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por la Fundéu. Conocían bien nuestra labor y estaban dispuestos a echarnos una mano con sus armas, armas de las que nosotros carecíamos y que podrían resultar muy importantes para complementar nuestra tarea de apoyo lingüístico a los periodistas y comunicadores: la traducción y la interpretación.

 

Hasta entonces la Fundéu solo se había dedicado a publicar píldoras lingüísticas, recomendaciones de buen uso del español dirigidas principalmente a los profesionales de la prensa, de la lengua escrita. La aparición de Seprotec nos brindaba la posibilidad de entrar también en la lengua oral, la herramienta principal de los comunicadores de radio y televisión, tan necesitados a veces de contar con un referente autorizado para saber cómo pronunciar los miles de topónimos y nombres propios extranjeros que aparecen constantemente en sus teletipos.

 

Y, precisamente, ese verano, a apenas un mes vista de nuestro primer encuentro con Seprotec, se celebraba la Eurocopa de Fútbol 2012 en Polonia y Ucrania, una competición que aseguraba un extraordinario eco mediático y en la que se darían cita 16 selecciones nacionales, cada una de ellas con su propia lengua y sus propias peculiaridades idiomáticas, muchas tremendamente complicadas para los hispanohablantes. Era la ocasión perfecta para que la Fundéu y Seprotec uniesen sus fuerzas y elaborasen una herramienta que permitiese a los profesionales de los medios audiovisuales disponer de una referencia fiable y completa para sentirse seguros a la hora de locutar sin complejos los nombres de jugadores, técnicos, árbitros, etc., de origen serbio, ucranio, polaco o turco que confluirían en el campeonato.

 

Y así surgió, en un plazo récord de apenas tres semanas de preparación, un trabajo intenso, comprometido y entusiasta, la flamante Guía útil de pronunciación para periodistas – Eurocopa 2012, un manual a la medida no solo de los periodistas deportivos, sino de todas las personas interesadas en conocer la peculiaridades fonéticas de gran parte de los idiomas hablados en Europa —en muchos casos, bastante desconocidos— a través de lo que se ha dado en llamar la fiesta del fútbol.

 

La Guía tuvo un éxito enorme, llegando a trascender las fronteras hispanas y a ser mencionada en espacios informativos de medios tan prestigiosos como la televisión pública alemana ZDF, que en uno de sus programas nocturnos la ponderó como una herramienta muy oportuna y de gran utilidad. Y todo ello gracias a la generosidad y al espíritu de servicio de Seprotec y la Fundéu BBVA.

 

Cuento todo esto porque hoy, dos años después de aquel primer encuentro, la misma compañía que se ofreció a llevar a cabo el proyecto en unos plazos que parecían inviables y poniendo a disposición de la Fundéu sus recursos y su equipo de una forma totalmente desinteresada, me da la oportunidad de colaborar con ellos en la redacción y seguimiento de una nueva sección de su Seproteca, un espacio semanal titulado Sepropíldoras de lengua en el que trataré de abordar las dudas y dificultades más habituales de nuestro idioma (ortotipográficas, léxicas, sintácticas…) así como de alentar el debate en torno a los extranjerismos más irreductibles en español: cuándo se antojan necesarios o irremplazables, cuándo su uso responde a la pereza o, simplemente, a una cuestión de prestigio social (mal entendido, probablemente); cómo abordar su traducción; qué manuales, corpus, webs, medios de comunicación… pueden resultarnos más útiles como referencias fiables y autorizadas, etc.

 

Soy consciente de que en la comunidad seprotequista habrá gente más sabia y experimentada que yo. Será un placer contar con sus aportaciones y sus críticas para hacer de esta sección un espacio de servicio rico, abierto y tolerante. Considero que los traductores hemos de estar a la vanguardia del buen uso del lenguaje, de modo que nuestro público objetivo, la sociedad en su conjunto, se beneficie de nuestro buen hacer y encuentre cada día más claros e inteligibles los mensajes que recibe a través de los medios de comunicación, la literatura, la publicidad, el cine, el ocio… No hay que olvidar que casi el 90 % de la producción escrita que leemos a diario procede de traducciones. Conocer bien nuestra propia lengua y ser autocríticos y capaces de reflexionar sobre ella permanentemente parece, por tanto, fundamental.

 

En esta primera entrega, dado lo extenso de la presentación, me limitaré a invitaros a acceder a la subcategoría de recomendaciones sobre traducción de la Fundéu, donde encontraréis cerca de 200 píldoras de la Fundación sobre extranjerismos habituales y sus correspondencias en español.

 

Términos como wearable technologies, paywall, offshore o tifo, todos ellos de gran actualidad —no olvidemos que la Fundéu trabaja en el seno de la Agencia Efe, al ritmo que impone la actualidad informativa—, quedan recogidos en ellas. Si al descubrirlas o releerlas encontráis que su enfoque no es el más adecuado o preciso, que alguna o varias de sus propuestas de traducción no responden a los conceptos o realidades subyacentes en los términos originales, será un placer leer vuestros comentarios en esta página para establecer el oportuno debate.

Jaime Garcimartín

Exredactor de la Fundéu BBVA

TraduEmprende Barcelona

febrero 19th, 2014 | Posted by admin in Traducción - (1 Comments)

Por María Noqué.

Hace unos meses tuve la oportunidad de asistir a la segunda edición de las jornadas sobre traducción y emprendimiento que organiza Leon Hunter, S. L.: TraduEmprende. Esta iniciativa está orientada sobre todo al traductor novel o recién licenciado, que acude a las ponencias con el objetivo de abrirse camino como traductor autónomo y sale empapado de los mejores consejos.

 

 

Tras el éxito de la primera edición, en Madrid, esta vez Leon Hunter logró reunirnos a todos en la ciudad de Gaudí. El jueves se celebró una cocktail party, a la que no pude asistir porque estaba en pleno trayecto de AVE, pero puedo figurarme que se lo pasaron bomba y que engordaron un par de kilitos…

 

Bueno, no todo fue comer, también se produjo la archiconocida desvirtualización, que está presente en todos estos saraos y que nos encanta. Además de los ponentes, acudieron vocales de la UAB y de la UPF y también una de las colaboradoras de Cálamo & Cran (por lo menos estaban presentes en la jornada del viernes). Así pues, entre anécdotas y risas, copas y dulces, pasó esta agradable noche que, además, contó con una organización inmejorable, la misma que hubo al día siguiente.

 

A las 9:00 h de la mañana, estábamos todos allí como un clavo, igual de puntuales que las ponencias, que dieron comienzo con Juan Yborra. Este traductor audiovisual nos habló de El Crowdsourcing en la traducción: ¿alternativa o estafa?, un modelo de trabajo relativamente moderno, que podemos definir como traducción comunitaria colaborativa. Sus principales características son el altruismo, ya que es una actividad voluntaria, el uso de un software libre y el bajo nivel de los controles de calidad. ¿Los beneficios? Son más bien simbólicos, pues raramente hay recompensa, aunque sí se obtiene agradecimiento y cierto reconocimiento. La oferta laboral de este modelo de trabajo está en las ONG, en videojuegos amateur y en plataformas como Linkedin, Twitter, Facebook o el fenómeno TED. La reflexión que lanzó y que quedó en el aire fue si se trataba de una alternativa válida o de una mera estafa.

 

La segunda charla, muy divertida e ilustrativa, fue la de Javier Pérez. El tema era la traducción audiovisual: ¡Traduce como puedas! – Cultura popular y traducción. Javier nos mostró las adaptaciones más curiosas de los cómics a la gran pantalla y analizó los motivos que llevaron a los traductores a realizarlas así, habitualmente movidos por las exigencias del marketing.

 

Tras un pequeño descanso, acompañado del más variado y copioso de los desayunos,  ocupó la tarima Amaia Gómez quien, acompañada de su bebé, nos habló de El valor empresarial de las ideas. Su trayectoria es ejemplar: se licenció en Arquitectura pero finalmente encontró su sitio en el ámbito de la traducción. Amaia recomienda salir de nuestra zona de confort, localizar nuestro punto diferenciador, nuestra idea, y sacarla adelante. A partir de aquí, debemos darnos a conocer a través de la promoción en congresos, jornadas, revistas, RRSS, charlas, blogs, etc. Afirma que los tres pilares del crecimiento son la formación, la visibilidad y el apoyo.

 

En cuarto lugar, vino la que para mí fue la ponencia más completa y motivadora, la de Irene Vidal, cuyo título era El enfoque empresarial del traductor freelance. Comenzó describiendo el negocio de la traducción mediante una serie de conceptos clave: inversión, atención y fidelización de clientes, gestión y objetivos y planificación. Desarrolló estas ideas con todo tipo de detalle y proporcionó  consejos que muchas veces olvidamos y que marcan la diferencia. En resumidas cuentas, habló de invertir en formación, marketing y tecnología, de cuidar la atención que damos a nuestro cliente, mediante la imagen, la comunicación y la creatividad, de llevar una buena gestión mediante el registro de clientes y contactos, proyectos, presupuesto y control de facturación y también aconsejó guardar una parte de nuestro tiempo a la organización y a la planificación de nuevos objetivos. Como el resto de ponentes, hizo hincapié en que trabajar por cuenta ajena no es fácil, pero es sumamente gratificante.

 

Y tras esta charla tan inspirativa, viajamos con Gabriel Cabrera a la Antigua Grecia para conocer El calendario del traductor contribuyente. A través de la historia del personaje Ulises, en busca de su anhelada Penélope, Gabriel hizo un símil con los trámites fiscales de los traductores que se enfrentan a las temibles Hacienda y Seguridad Social. Gabriel nos enseñó la estructura que debe tener una factura y los formularios y declaraciones (tanto los del IVA como los del IRPF) que debemos entregar a lo largo del año. También nos dio algunos consejos en cuanto a asuntos legales, que nos servirán a más de uno. Por último, no puedo dejar de mencionar que las facturas que nos enseñó eran comestibles. En fin, una ponencia de lo más original y entretenida, a diferencia del tema que trataba ;)

 

Después de comer y también en la línea de los símiles viajeros, Alessio Demartis dio comienzo a su Vida de autónomos con un pequeño acertijo, que consistía en acertar qué representaba una barca en medio del océano. Muy acertada fue su comparación con la película La Vida de Pi, en la que el protagonista planta cara a numerosos problemas a los que se debe enfrentar en un entorno tan acechador como es el mar, que representa al mercado de la traducción. Por supuesto, la barca representa el emprendimiento. Su principal mensaje fue la motivación, con la frase “somos freelance”, lo que significa que podemos manejar a nuestro antojo herramientas tan poderosas como nuestro CV, entre otros. Hizo también un repaso de las distintas estrategias que tenemos para darnos a conocer, como las páginas web o el contacto con agencias de traducción.

 

La siguiente ponencia, Making your name in the translation industry, a cargo de Lloyd Bingham, nos animaba a abrir nuestro camino en el mercado de la traducción y a crear una marca personal propia. Para ello, enumeró las principales virtudes de un buen traductor: dar apoyo y buscar el apoyo en otras personas, ser interactivo, ser único, decidir qué reputación queremos tener y estar en constante aprendizaje. Por último, proporcionó ideas interesantes como, por ejemplo, escribir un ebook o asistir a eventos de traducción (este lo tenemos aprendido).

 

Para cerrar esta jornada traductológica, Scheherezade Surià, una de las ponentes más esperadas de la jornada, nos habló de los principales entresijos de la traducción literaria con todo lujo de detalles. El título de su charla ¿Cómo se traduce un libro? Da tus primeros pasos en el mundo editorial  ya dejaba entrever que nos iba a enseñar los pasos para llegar a traducir un libro con éxito. Además, nos contó anécdotas personales y nos desveló que su carta de presentación está escrita en forma de cuento.

 

Os dejo ahora con los tweets que he decidido destacar del evento:

 

@irene_vidal “A simple HELLO could lead to a MILLION things” #TraduEmprendeBCN

– Jennifer Cazorla

 

@irene_vidal “Visita de vez en cuando a tus clientes; no te quedes detrás del PC. Marcarás la diferencia” #traduemprende

– Alexandra Reguero

 

@irene_vidal La teva ponencia m’ha obert els ulls i crec que m’ha donat l’empenta que em faltava. Gràcies #Traduemprende

– Judit Izcara

 

@amaiaATICOmpany  Start-up: no vendes servicios ni marcas, vendes confianza.

– María Noqué

 

@tuitsdegrabriel is making the whirlwind of Spanish fiscal administration fun for the audience #Traduemprende

– Lloyd Bingham

 

El traductor tiene que aprender a venderse y a negociar (eso no te lo enseñan en la carrera) #traduemprende #xl8n

– Alessandra Vita

 

Catchy, straightforward and creative. Keys for a good logo brand #MakeYourNameXl8 #Traduemprende

– James Ruthven

 

Las pruebas de trad. literaria son de unas 2 o 3 páginas, máximo 6. #Traduemprende

– Ana Venzal

 

Hay muy poca gente que se dedique a la traducción literaria exclusivamente. Mejor, motores. #Traduemprende

– Merche García Lledó

*Foto publicada en Traduemprende BCN `13 Google Plus por Herminia P Prado

 

En definitiva, el evento fue una mezcla de entusiasmo, compañerismo, motivación y autenticidad. Gracias a los ponentes y a todas las personas que lo hicieron posible.

 

Para aquellos que quieran ver las ponencias al completo, pueden hacerlo visitando este enlace: TraduEmprende.

María Noqué Alcaide

Traductora

SeproTec Multilingual Solutions

Los alumnos con discapacidad auditiva matriculados en la Universidad Complutense de Madrid, ya cuentan con un completo servicio de interpretación en lengua de signos prestado por SeproTec.

El Servicio, que comenzó la pasada semana, se compone de un equipo de intérpretes en lengua de signos que trabajan para garantizar la comunicación de los estudiantes con discapacidad auditiva. De esta forma y gracias al acuerdo entre la UCM y SeproTec, aumenta la accesibilidad en la formación superior de los alumnos sordos que cuentan con un apoyo que garantiza su comunicación.

Juan Julián León, Director Ejecutivo de SeproTec ha explicado la importancia que para la empresa, supone este colectivo: «Para nosotros, el colectivo sordo sigue siendo una de las principales prioridades. Llevamos varios años trabajando intensamente para garantizar su comunicación. A día de hoy, contamos con un equipo de más de 140 intérpretes de lengua de signos que trabajan en distintos campos, todos ellos fundamentales para la vida de las personas sordas: La educación, la cultura, la justicia y el ámbito laboral».