7 mitos de la traducción

mayo 23rd, 2018 | Posted by admin in SeproTec | Traducción - (Comentarios desactivados)

Existen muchos mitos en lo que se refiere a los trabajos de traducción profesional. Por ese motivo, hoy queremos hablaros de los 7 mitos de la traducción que aun se siguen escuchando en el sector:

Mitos de la traducción: ¿Has oído alguno más? Seguro que muchos más

Mitos de la traducción: ¿Has oído alguno más? Seguro que muchos más

1. Yo no necesito un traductor profesional

Es habitual que algunas empresas consideren que no necesitan un traductor profesional porque su contenido no va a ser leído por personas nativas del idioma al que se pretende traducir. Se trata claramente de un mito, ya que, de ser así realmente, lo que no necesitan es la traducción. Si tienen la necesidad de mostrar un texto en otro idioma, es mejor recurrir a traductores profesionales y, preferentemente, especializados en el tema que se va a tratar.

2. La calidad de una traducción se comprueba haciendo la traducción inversa

Pensar que la calidad de una traducción se puede comprobar haciendo que un segundo traductor realice una traducción inversa es todo un mito.

Una buena traducción incluye pequeñas adaptaciones, matices que introduce el traductor al redactar en la lengua de destino y que conforman una adaptación necesaria para que el lector no se dé cuenta de que está leyendo un texto traducido y para que, por lo tanto, parezca escrito inicialmente en ese idioma meta.

Paradójicamente, cuanto peor sea la traducción —aquella en la que se traduce de forma literal el contenido origen—, más probable resultará que se acerque en gran medida al texto original cuando se realice una traducción inversa.

3. Los traductores solo se basan en herramientas online para entregar su trabajo

¿Quién sigue hoy en día haciendo presentaciones en acetatos? Pues esto es lo mismo. Si bien es cierto que los traductores profesionales utilizan herramientas tecnológicas que facilitan su trabajo, optimizan su tiempo y aseguran una mayor coherencia de las traducciones, estas herramientas son eso, herramientas, y vienen a complementar su conocimiento del idioma de origen y destino, su experiencia y su conocimiento del ámbito de especialidad de la traducción.

4. La traducción profesional solo sirve para contratos y documentos legales

Por supuesto que sirve para este tipo de trabajos, ¡claro que sí! Pero también se requiere en textos para una página web, para traducir catálogos, software, videojuegos, libros, revistas e incluso para traducir presentaciones y dosieres para misiones comerciales inversas. Es más, los documentos legales y contratos representan una ínfima fracción de los contenidos que se traducen hoy en día.

5. Cualquier intérprete puede denominarse traductor jurado

Un intérprete o traductor profesional se denomina así porque cuenta con la capacitación y experiencia suficientes para ser considerado como tal; es decir, porque se ha formado para traducir y desempeña activamente la profesión. Adicionalmente, para ejercer como traductor jurado es necesario superar unas pruebas específicas organizadas por el ministerio competente en cada país.

6. Cualquiera que hable el idioma al que se desea traducir un documento puede considerarse traductor

Cada idioma contiene una gran cantidad de palabras: palabras en desuso, palabras nuevas que se incorporan al diccionario, terminología técnica, vocablos que se usan en determinadas zonas geográficas… Dominar, con todas sus letras, todo el vocabulario es una tarea harto complicada. Chapurrear un idioma es una cosa y dominarlo, otra muy distinta, y más a la hora de escribirlo. No en vano, los traductores profesionales son lingüistas.

7. Los clientes siempre esperan la máxima calidad en cada traducción

¿Conocéis el refrán “Para gustos, los colores”? Fácilmente puede aplicarse a las expectativas de los clientes: dependiendo del contexto para el que necesiten la traducción, priorizan la calidad o la rapidez del servicio. Esto no significa que un cliente acepte una mala traducción a cambio de que esta se le entregue rápidamente, y es aquí precisamente donde entra en juego la especialización de los traductores. Por ejemplo, un abogado espera una traducción que evite ambigüedades y que incluya la terminología legal apropiada; sin embargo, un fabricante de dispositivos electrónicos incluye dentro de su concepto de calidad la fácil comprensión de los textos más técnicos.

 

De los 7 mitos de la traducción que se han señalado, este es el que más nos gusta, por la gran controversia que genera.  En SeproTec, nos esforzamos cada día por personalizar al máximo los servicios que ofrecemos a nuestros clientes, precisamente para que, cuando recibas cada proyecto, este cumpla exactamente con tus expectativas.