Traducción en lenguas asiáticas

Las relaciones económicas y culturales con los diferentes países de Asia se han disparado en los últimos años, como resultado lógico del crecimiento que experimenta esa zona del mundo, donde se concentra en la actualidad la mitad de la población del planeta y el 25 % del Producto Interior Bruto. Como consecuencia, la atención a los lenguajes asiáticos y su traducción ha crecido notablemente.

Esta evidencia convierte en necesarios algunos servicios que en otras épocas podían ser considerados como secundarios. Es el caso de los servicios de traducción profesional para idiomas del área Asia-Pacífico, enfocados en actividades económicas y sus derivadas: contratos, documentos legales, interpretación en eventos y reuniones, etcétera. Se trata de servicios que exigen una altísima cualificación.

Los Derechos de Propiedad Intelectual son una importante preocupación para empresas occidentales que comercializan sus productos en Asia, especialmente cuando estratégicamente se dirigen a China, donde los falsificadores hacen su agosto. Estos pueden plantear serios problemas para los proyectos en China de cualquier empresa, ya que cada día son más eficientes y amplían su capilaridad en los mercados.

La protección de la propiedad intelectual en China, por ejemplo, es un camino de largo recorrido.

Los problemas chinos con respecto a los Derechos de Propiedad Intelectual no deberían frenar a un inversor potencial, ya que el gobierno central comienza a tomarse en serio este tema, gracias a la presión internacional, y está revisando de forma periódica el régimen legal de estos derechos. No solo se puede, sino que se deben tomar las medidas apropiadas para proteger las patentes y marcas en Asia.

La complejidad de los lenguajes asiáticos

Los servicios de traducción de documentos comerciales exigen la configuración de equipos multidisciplinares, capaces, por tanto, de conjugar su experiencia y conocimiento en beneficio de clientes que no se pueden permitir incertidumbres ni errores de interpretación. Es el caso de SeproTec, con experiencia en conjugar las habilidades de traductores, correctores, lingüistas, ingenieros y abogados.

La exigencia de calidad en el proceso contempla la traducción de documentos destinados al trámite de derechos de propiedad intelectual y patentes. Se trata de una de las actividades con mayor margen de crecimiento a escala global como resultado de la internacionalización de la economía. Y se trata, a su vez, de un servicio particularmente dificultoso en los idiomas asiáticos.

Esta clase de servicios incluye la presentación y validación de patentes; la traducción de marcas registradas y documentación de diseños industriales; la traducción de documentos para litigios en caso de infracciones sobre patentes; y la redacción y traducción de documentos sobre propiedad intelectual.

La tramitación de patentes en el extranjero es un proceso de gran dificultad, y no solo por la existencia de normativa diferente. También supone la necesidad de interpretar documentos legales redactados en otros idiomas y redactar trámites nuevos. Este proceso está sometido al riesgo del error por su alta complejidad.

En particular, los idiomas asiáticos suponen una dificultad añadida, tal y como confirma un estudio realizado por el Steinbeis Transfer Institute, según el cual, el mayor porcentaje de error en la tramitación de documentos de patentes y propiedad intelectual se produce a la hora de afrontar trámites en los países de Asia-Pacífico. No es un hecho inocuo, porque su repercusión económica es muy elevada.

Traducción especializada

Hay que entender que cuanto más duran los trámites para el registro de una patente, mayores son los riesgos de infracción sobre la misma, de modo que la propiedad industrial e intelectual de la empresa se ve desprotegida. Los servicios de traducción exigen, por tanto, un alto grado de eficiencia, rapidez y conocimiento del lugar, tanto de los trámites precisos como de la burocracia de cada país.

Contar con un servicio de traducción contrastado en el área Asia-Pacífico, con experiencia en trámites ante las administraciones de China, Japón, Corea del Sur, Indonesia, Filipinas y otras potencias económicas de la zona, es un paso fundamental para el éxito. Sobre todo si abordamos procedimientos de propiedad intelectual. En SeproTec nos encargamos de garantizarte la máxima fiabilidad.

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Paco Martín, Director de Propiedad Industrial e Intelectual de SeproTec nos cuenta que “mucho se ha hablado sobre la patente unitaria europea y de sus ventajas competitivas con respecto al sistema actual, sobre todo en relación con el ahorro de costes a la hora de proteger una invención en todos los países europeos. Sin embargo, la patente unitaria europea no sería tan ventajosa para las PYMES españolas como pretenden hacernos creer, y se verían perjudicadas al restarles competitividad en el sector tecnológico, ya que ofrecerá ventajas competitivas a unos estados miembros con respecto a otros en función de su idioma”. De hecho, la CEOE se ha manifestado en este sentido, no en contra de una patente unitaria, sino del sistema que se ha propuesto en la cooperación reforzada. La discriminación hacia las empresas españolas radica en que las solicitudes, a pesar de que podrán presentarse en español, deberán traducirse al inglés, francés o alemán por parte de las empresas españolas. Igualmente, toda la posterior tramitación, concesión, etc. debería realizarse solo en estos tres idiomas. Por otro lado, en caso de conflicto, como por ejemplo, defenderse frente a una infracción, todo el procedimiento se realizaría fuera de nuestras fronteras en alguno de los tres idiomas oficiales, siendo necesario contar con los servicios de abogados y expertos en dicho país con el ingente gasto añadido que esto le supone a una PYME española.

Si se hubiera querido abaratar al máximo la tramitación de la patente unitaria se habría optado por la solución propuesta de “English only” que, por supuesto, no aceptaron ni Francia ni Alemania ya que perjudicaba sus propios idiomas. Esta solución hubiera evitado la traducción a cualquier idioma y la utilización del inglés como lengua oficial.

Por encima de todo, España tiene que defender los intereses de nuestras empresas y, por qué no, de nuestro idioma, “recordemos que el español es la segunda lengua con mayor número de hablantes nativos después del chino mandarín con muchos millones de ventaja con respecto al francés y al alemán”.

Martín añade que “En resumen, para una empresa española la aprobación de la patente única europea supone un agravio comparativo con respecto a las empresas registradas en países en los que se hable cualquiera de los tres idiomas oficiales. Más del 80 por ciento de la documentación científica y técnica se encuentra disponible únicamente en documentos de patentes. Si eliminamos estas fuentes, se perderá la capacidad de difusión, crecimiento y evolución del español en este campo y nuestras empresas e investigadores tendrán que hacer un esfuerzo adicional por conocer el estado de la técnica en otros idiomas, con los consiguientes costes añadidos que ello conlleva.

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Paco Martín, Industrial and Intellectual Property Director of SeproTec, explains that “there has been much talk about the single European patent and its competitive advantages compared to the current system, especially with regards to cost savings when protecting an invention in all European countries. Nevertheless, the single European patent will not be as advantageous for Spanish SMEs as we are being led to think. These companies would be harmed by becoming less competitive in the technology sector, as the single European patent will offer competitive advantages to some member states over others depending on their language.” Indeed, the Spanish Confederation of Employers’ Organizations (CEOE, per its Spanish initials) has objected, in this sense, not to the single patent, but rather to the system that has been proposed in enhanced cooperation. The discrimination against Spanish companies is rooted in the fact that the applications, although they may be submitted in Spanish, must be translated into English, French or German by applicants. Likewise, all of the subsequent paperwork, approval, etc., must be done only in these three languages. Furthermore, in the event of a conflict, such as, for example, recourse against an infraction, all of the proceedings would be carried out beyond our borders in one of the three official languages. It would be necessary to hire the services of lawyers and experts from the country handling the proceedings, with the enormous additional expense that entails for a Spanish SME.

If there had been a commitment to achieving a maximum reduction in patent processing expenses, the proposed English only solution would have been adopted. Naturally, neither France nor Germany accepted it, as it was in detriment to their own languages. This solution would have avoided translation to any language through the use of English as an official language.

Above all, Spain must defend the interests of our companies and – why not? – our language. “Let’s not forget that Spanish is the language with the second highest number of native speakers after Mandarin Chinese, and has many millions more speakers than French and German.”

Martín adds, “In short, the approval of the single European patent creates an uneven playing field for Spanish businesses compared to businesses registered in countries where any of the three official languages are spoken.” Over 80 per cent of scientific and technical documentation is available only in patent documents. If we eliminate these sources, the capacity for dissemination, growth and evolution of the Spanish language in this field will be lost and our companies and researchers will have to make an additional effort to know the state of the art in other languages, with the concomitant added costs.