According to a study carried out by Forrester in 2009, over 80% of consumers expect to receive service in their own language when conducting commercial transactions. Furthermore, the survey revealed that 70% of them asserted that they would feel more at ease and would make purchases over the Internet if essential elements of the website, such as technical assistance, FAQ and after-sales services were available in their language.

We are still taken aback when, with a new decade in full swing, we are confronted with such glaring linguistic barriers in a globalized world interconnected by web technology. This, however, is the reality that we must live with, and we must adapt to this situation, especially when we are carrying out commercial transactions. As the Forrester report demonstrates, people are prepared to pay a bit more if the instructions or composition of the product acquired on the Internet are in their language.

For this reason, we here at Seprotec adopt a clearly-defined stance and encourage companies to make the translation and localization (in the case of technological products) of certain goods and services an essential part of their international expansion budget. And, of course, the better the quality of the translation, the more possibilities the company will have of successfully breaking into new markets. This is because, at the end of the day, the customer wants to be able to be a customer anywhere in the world and also wants, if possible, to be pampered.

If you don’t think so, just look at consumers in China and Japan, two hot markets companies are eager to sink their teeth into at all costs. They have an even more alarming statistic: only 7% of Chinese and 5% of Japanese people feel comfortable making a purchase in a language other than their own.

So what are you waiting for? The world isn’t going to adapt to meet your needs, especially not in your own language.

 

Según un estudio de Forrester del 2009, más del 80% de los consumidores esperan que se les atienda en su propio idioma en sus transacciones comerciales. En la misma línea, la encuesta demostraba que el 70% afirmaba que se sentirían más seguros y realizarían una compra en Internet en caso de que estuvieran en su idioma partes de la web fundamentales como la asistencia técnica, los FAQ (preguntas frecuentes), además de la atención post-venta.

Sorprende todavía toparse en plena entrada de la nueva década con barreras idiomáticas tan explicitas en un mundo globalizado e interconectado por la tecnología de la Red. Pero esta es la realidad que nos ha tocado vivir y debemos adaptarnos a lo que hay, sobre todo si se tratan de transacciones comerciales. La gente, y esto lo demuestra el mismo informe de Forrester, está dispuesta a pagar un poco más si las propias instrucciones o recetas del producto adquirido en Internet.

Por esta razón, desde aquí nos posicionamos y animamos para que la traducción y la localización (en caso de tratarse de productos tecnológicos) de determinado bien o servicio sea una parte esencial dentro del presupuesto de expansión internacional de una empresa. Y cuanto mejor sea esta traducción más posibilidades tendrá ésta de entrar con éxito en nuevos mercados. Porque al fin y al cabo el cliente quiere ser cliente en cualquier parte del mundo y además si puede ser, quiere que se le mime.

Y si no, preguntadle a los chinos y a los japoneses, dos mercados de moda donde a las empresas se le ponen los dientes largos y desean entrar a toda costa. Ellos tienen una estadística aún más alarmante. Sólo el 7% de los chinos y el 5 % de los japoneses se sienten cómodos comprando en una lengua que no es el suya.

Así que no te lo pienses, porque el mundo no se va adaptar a ti y menos en tu propio idioma.