¿Nos estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado? Esta es una pregunta que todavía muchos profesionales de la traducción plantean cuando hablamos de traducción automática. Aunque en SeproTec la utilizamos desde hace ya varios años, es innegable que es ahora cuando está generalizándose el uso de esta tecnología en todos los ámbitos y no sólo en nuestro sector. Es evidente que la tecnología avanza, queramos o no, y es mejor adaptarnos a ella.

Efectivamente, es ahora, en los últimos tiempos, cuando estamos dejando a un lado la discusión: “traducción automática, sí/traducción automática, no”; y damos paso a un nuevo debate “traducción automática, sí, pero ¿cómo?”.

El uso de la traducción automática en el ámbito personal está asumido. Pero, ¿cómo debemos usar los motores de traducción en el terreno profesional?

Hoy por hoy, el resultado de un motor de traducción automática no es perfecto y, cuando buscamos un resultado similar al de una traducción humana, entonces es necesaria una posedición, que es donde intervenimos los profesionales.

Y es que, desde la perspectiva del profesional de la traducción, la traducción automática es una herramienta más a nuestro servicio que consigue ayudarnos a ser más productivos en nuestro trabajo. Podemos y debemos usarla como un elemento más de apoyo, al igual que hacemos con los glosarios o las memorias de traducción.

Sin embargo, la traducción automática no tiene por qué sustituir a los traductores, aunque sí puede hacer que nuestra labor sea diferente. Tenemos que adaptarnos, es innegable: nuestra profesión vuelve a experimentar un cambio crucial.

Un cambio muy similar al que vivimos cuando pasamos de la máquina de escribir al ordenador o del fax al correo electrónico. Ya no digamos el cambio que se produjo con la aparición de las herramientas de traducción asistida. Estos progresos supusieron una evolución sustancial de la labor de traducción y un cambio en nuestra forma de trabajar.

Entonces, si todos los cambios nos han hecho mejorar y adaptarnos al nuevo entorno, ¿por qué no usar la traducción automática para tener un mayor abanico de posibilidades de trabajo frente a nosotros? Es verdad nos toca cambiar otra vez, aprender de nuevo y trabajar de una forma un poco diferente a como lo hacíamos hasta ahora.

Pensemos en positivo: es un avance, un nuevo reto en nuestras carreras profesionales, una nueva forma de trabajo que nos saca de nuestra zona de confort para hacernos mejores profesionales.

Los cambios dan miedo, eso es algo indudable, y nos cuestan mucho, también es verdad, pero, ¿y la satisfacción de conseguir adaptarnos?

Venga, echemos un vistazo a los consejos para afrontar los cambios de nuestro departamento de Producción y veamos la traducción automática como lo que es: una nueva herramienta.

María Illescas

Project Manager

La revolución tecnológica se ha colado en nuestras vidas como un elemento disruptivo; una tendencia que evoluciona día a día hacia la formación de un entorno más competitivo. Precisamente y debido a ello, necesitamos entender esta tecnología para identificar y controlar las herramientas que nos ayudarán a mejorar nuestros procesos de gestión.

El sector de la Localización no es una excepción. La tecnología avanza hacia un modelo de eficiencia operativa. De estos avances nace una nueva técnica: la posedición y, junto a ella, sus profesionales, los poseditores.

Podríamos definir la posedición como la edición y corrección lingüística de un texto procesado por un motor de traducción automática; la posedición es el resultado de eliminar del proceso cualquier vestigio de una traducción automática para convertirlo en contenido que no parezca traducido, sino redactado como lengua meta.

Se trata de una nueva disciplina que requiere práctica y precisión y que, además, pone en valor la función del poseditor, un profesional cuya demanda aumenta conforme se extiende el uso de los motores de traducción (como en su día ocurrió con el uso de las memorias de traducción) y que requiere unos conocimientos muy específicos.

Por todo ello, en SeproTec, contamos con un excelente equipo de poseditores que no sólo cuentan con las certificaciones más importantes del mercado, sino que además de poseditar día a día, han ayudado a la creación de motores adaptados a nuestras necesidades y juntos (motor y poseditor)  son capaces de alcanzar los más altos estándares de calidad exigidos por nuestros clientes.